¿Ganarán las ballenas esta vez?
Representantes de gobiernos de todo el mundo y de ONG se encuentran en Brasil para celebrar una reunión muy especial que se realiza una vez cada dos años: la de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).
Os contamos muy brevemente qué está en juego:
Caza de ballenas: Las posturas están enfrentadas este año. La reunión de la CBI vivirá con mucha probabilidad un debate polarizado, con los gobiernos pro-caza de ballenas dispuestos a socavar la prohibición de la caza comercial de ballenas de cualquier forma posible, y los gobiernos “a favor de las ballenas” dispuestos a defender la moratoria sobre su caza.
¿En qué punto se encuentra ahora la CBI? Hay dos visiones que compiten por el futuro de esta Comisión. La propuesta del Gobierno japonés, llamada Way Forward (“El camino a seguir”), busca acabar con la prohibición existente sobre la caza comercial de ballenas e intenta legitimar su caza comercial, al tiempo que se reducen las protecciones existentes. Por otro lado, la ‘Declaración de Florianópolis’ promovida por Brasil (país anfitrión) y otros estados quiere que la CBI se comprometa a avanzar como una organización enfocada en la conservación, reconociendo el papel crucial de las ballenas en unos océanos sanos.
Santuarios: Las cosas no han comenzado bien en la reunión. Uno de los grandes temas que se ha votado hoy mismo ha sido la creación de un santuario de ballenas en el Atlántico Sur. Este santuario, respaldado por muchas naciones y con mucho apoyo popular, no será una realidad de momento al no haber obtenido las 3/4 partes de los votos necesarios para su creación. De los 69 países con derecho a voto en la reunión de este año, 39 ha votado a favor, pero 25 lo han hecho en contra, 3 se han abstenido y otros dos no han participado en la votación, frustrando así su declaración.
Una delegación de expertos en ballenas de Greenpeace está presente en la reunión de la CBI. Seguirán defendiendo la prohibición de la caza comercial de ballenas, apoyaremos la protección marina a gran escala, como el Santuario de Ballenas del Atlántico Sur, y la transformación de la CBI en un organismo centrado en la conservación que las poblaciones de ballenas restantes del mundo necesitan tan desesperadamente.
Fuente: Greenpeace