Encuentran en St. Feliu de Guíxols una babosa de mar que és “una voraz depredadora” del fondo marino

08/06/2018

Los biólogos de la Fundación Mar descubren que ha matado la mayoría de las nacras del Bajo Ampurdán

Los biólogos de la Fundación Mar han localizado por primera vez en Cataluña una babosa de mar originaria de Sudáfrica que es “una voraz depredadora” del fondo marino. Conocida como Godiva Quadricolor, destaca por sus colores vivos. Según explica el biólogo de la fundación, Xavier Salvador,  a pesar de ser relativamente pequeña (como mucho, mide 7 centímetros) “puede desequilibrar todo el ecosistema”, porque se come numerosas especies, entre las cuales los invertebrados como esponjas o plumas mantélicas.

 

Hasta ahora se conocían poblaciones en el estrecho de Gibraltar y en el estanque de Thau (en Francia), pero este 2018 se ha localizado por primera vez en Sant Feliu de Guíxols (Bajo Ampurdán).

 

Los biólogos han encontrado ejemplares durante las diferentes inspecciones que llevan a cabo en el marco del proyecto Silmar, que analiza la cualidad de los ecosistemas. Además, también han certificado que el parásito que afecta a las nacras ya se ha extendido por la costa del bajo ampurdán, y que las ha matado prácticamente a todas.

 

“En Sant Feliu, por ejemplo, del más de un centenar que teníamos localizadas, solo hemos encontrado entre tres y cuatro de vivas”, explica Salvador.

 

La Godiva Quadricolor es un nudibranquio –babosa de mar- originario de Sudáfrica. Procedente del Pacífico, se cree que llegó al Mediterráneo enganchada en los buques de los barcos de carga. Según explica Salvador, es un depredador voraz. Se alimenta de aquellos microorganismos y otras especies de invertebrados que viven en el fondo marino. “No se focaliza en una sola, si no que por ejemplo come plumas mantélicas, esponjas, hidrozoos e incluso también otros nudibranquios”, relata el biólogo de la Fundación Mar.

 

Sobre todo, la Gadiva Quadricolor comienza a aparecer cuando llega el buen tiempo y la temperatura del agua supera los 14 grados. Durante el invierno, los huevos –que miden milímetros- se mantenienen latentes. Salvador explica que la babosa de mar se localizó este invierno y que, sobre todo ahora, hará falta estar atentos y ver si se reproduce. “Como que es una especie invasora que se alimenta de aquello que encuentra en el fondo marino, si esto pasa puede desequilibrar el ecosistema, por eso, se habría de hacer un control”, dijo Salvador.

 

Fuente de la noticia: Diari de Girona